El proceso de creación de la marca incluyó el naming, el desarrollo de la identidad corporativa y de los activos digitales. Con Lumea encontramos un nombre que se asocia con el ámbito eléctrico, tiene arraigo en Galicia -sede de la compañía- y transmite transparencia y frescura a un sector que no suele tener mucha visibilidad de marca -a excepción de las comercializadoras de energía-. El claim «soluciones eléctricas» aportaba el valor de los trabajos de carácter integral que realiza la empresa.
El desarrollo de la identidad se basó en la simbología técnica del sector eléctrico y en los colores que recuerdan al desarrollo de trabajos técnicos y de ingeniería.